El asistente entiende el pedido como lo escribe el almacenero, arma el resumen con tu lista de precios, controla el mínimo y le dice qué día le llega. Tu vendedor arranca el día con los pedidos ya tomados.
Es una distribuidora de ejemplo de bebidas y almacén en San Justo. Pasale un pedido como te salga, por ejemplo: «mandame 3 de coca, 2 de yerba y 4 de cerveza, estoy en Ramos Mejía». Probá pedirle cuenta corriente: no la da, y está bien que no lo haga. Es un negocio de ejemplo de Argentina: el tuyo se arma con el trato, las palabras y la moneda de tu país.
Se carga con tu lista de precios, que se puede actualizar todas las semanas desde una planilla. La conexión con tu sistema de gestión o tu ERP viene incluida en el plan Integra.
Desde US$200 por mes, con el armado bonificado, sin permanencia y 14 días de garantía.